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La Propuesta 8

Estados Unidos de Norteamérica. Bastión de la Democracia. Tierra de libertades. Lugar al que emigraron los oprimidos. El sueño americano. Pueden llenar las descripciones de este país con cosas tan gloriosas ad-nauseam.

Pero lo que es cierto es algo: lugar de gente racista, personas irracionalmente conservadoras y de individuos retrógradas también, cualquier persona que haya ido a ese país sabe que definitivamente no es el paraíso terrenal. Y han dado otra grande declaración tácita al respecto.

La Propuesta 8 (California Proposition 8) acaba de ser aprobada. Falta aún 20% de los votos por contar y los resultados que saldrán oficialmente hasta diciembre 5, pero hasta el momento la decisión del conteo rápido apunta a que será aprobada. ¿Qué hace la tan mentada Propuesta 8? Le retira el derecho a las personas de contraer matrimonio con individuos de su mismo sexo.

Así que “The Land of the Free” acaba de dar un monumental salto hacia atrás en cuanto a los derechos humanos, en una época en la que se supone que el mundo es globalizado y en su momento más culto en la historia registrada.

Obviamente esto es un acto de defensa contra las OMG que irradian. Pero, honestamente, el prohibirle a los homosexuales (o bisexuales con pareja de su mismo sexo) que se casen tiene tanta, tanta lógica y me encabrona de tal manera que, en respuesta, haré:

La Propuesta 9

¿Qué propongo? Que los zurdos no se puedan limpiar cuando vayan al baño. Yo, como diestro, siento que ofenden la santidad de los que usamos la mano derecha para nuestras actividades diarias, los zurdos, en la intimidad y en la privacidad, ¡se limpian usando la otra mano! Las personas decentes como nosotros, los diestros, debemos de defender lo que es el verdadero hecho de limpiarse, como se hacía en la antigüedad, como siempre lo hemos hecho hasta que llegaron ellos a desacrar nuestra vida. ¡Voten a favor de la propuesta 9! ¡La decencia está en peligro!

¡Debemos luchar! ¡Imagínense un futuro cuando tus hijos podrían ser SALUDADOS por un zurdo! El mundo no está preparado para esto, en alguna parte de algún texto sagrado encontraré una cita que me respalde. Un mensaje para aquellos desgraciados y desvergonzados zurdos que digan que estamos mal: haremos marchas por el derecho a ser diestro. Nuestra voz merece ser escuchada. La manera y la mano con la que lo hacen es ofensiva, impúdica y blasfema. Los vamos a llevar a terapia hasta que se hagan diestros como se supone que debe de ser, y si no les agrada, entonces jamás en esta vida se podrán limpiar después de ir al baño.

Tiene más o menos la misma lógica y uso de sentido común, ¿no?

Tramitología I

Tramitología Es una materia que deberían de dar en las universidades. Cómo sobrevivir a los trámites.

Irónicamente esto lo escribe una persona que trabaja para el gobierno, si alguien debería saber de trámites, sería yo, ¿no? No estoy en área administrativa ni algo similar, así que la respuesta corta es “no”.

¿Cómo hacer para no ahorcar a una persona que impasiblemente te manda con el dependiente -que está en otro edificio- para que te otorgue un papel que necesita ser firmado por una persona que está en el 20° piso de otra sucursal y después sellado por Afrodita, Zeus y Hermes? No lo sé.

Me parece increíble que de repente te pidan cosas que no vienen al caso. Por ejemplo, para pagar la tenencia de un auto, entre cosas obvias como la tarjeta de circulación de tal automóvil, te piden copia de tu identificación oficial y en algunos lugares, comprobante de domicilio. ¿Por qué? Digo, no me imagino que alguien piense algo como:

Mwahahaha! Ahora me voy a chingar a Pedro, ¡voy a pagar la tenencia de su auto por él! …Oh, diantres! ¡Debo identificarme! ¡Lo hubiera logrado, de no ser por esos muchachos entrometidos y su estúpido perro!” (Scooby dooby doooo)

Lo dudo, en serio.

Mi servicio de internet (Cablevisión) es una mierda. Hace 2 meses empezó a fallar de vez en cuando y fue empeorando. Después de 4 llamadas para asistencia técnica que hicieron la diferencia que hace la falta de hormiga en un hormiguero, llamé para pedir que cancelaran el servicio. Ofrecieron mandar asistencia técnica a mi departamento. Acepté. Esperé durante medio día al técnico que nunca llegó.

Hablé para cancelarlo en serio, y clásico: te preguntan que por qué quieres cancelar. Expliqué la incompetencia sufrida. Y me comunican con otra persona, que te pregunta por qué quieres cancelar…

En fin, cuando quedó claro que quería anular mi contrato y mandar a la chingadísima a Cablevisión, me dijeron que tenía menos de 20 días para ir a la sucursal más cercana con el módem que usaba, y una carta dirigida a Cablevisión SA de CV con:
* Todos mis datos
* Los datos del contrato
* Especificar que quiero cancelar el servicio
* Número de cancelación (¡de 10 dígitos!)
* Copia de mi IFE por ambos lados
* Muestras de sangre, semen y orina
* El diamante azul Heart of Eternity

Y córrele que tienes la cuenta regresiva de 20 días.

Ok, ok, tal vez los últimos 2 puntos no sean forzosos, pero, putas madres, ¡quiero cancelar un servicio de internet! No les estoy pidiendo fotografías de la vida privada de alguien más. Además, me imagino que cuando llegue me van a pasar al escritorio famoso donde te convencen de que no lo dejes, ya que te van a regalar 2 meses de servicio, unas padrísimas plumas con lucecitas (y el logo de la empresa) y unos ‘espejitous’ o qué sé yo.

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Por cierto, sé que lo siguiente no tiene una sola cosa que ver con el tema, pero odio los baños que no tienen espejos porque son “para hombres”.

Hijos de Moctezuma

Últimamente me he encontrado con que hay un tema recurrente en pláticas que alcanzo a escuchar o en las que me toca participar. El trabajo. Pero el punto de convergencia no es normal y en varias ocasiones me he visto en la necesidad de controlar la urgencia de ponerme de pie y abofetear a los que se encuentran discutiendo. ¿Por qué? La dignidad en el trabajo. Y un suceso en específico desencadenó mi atención por esto:

Me encontraba, pa’variar, en el metro. Se subió un hombre que provenía de un vagón cercano al nuestro, así que el cambio de vagón sólo significaba una cosa: dinero. Ya me estaba preparando para la letanía de “Estimados usuarios, en esta ocasión les traigo a la venta…“, cuando el sujeto en cuestión no dijo eso, si no más o menos “Disculpen la molestia, estimados pasajeros, pero más vale pedir que robar…“.

Se imaginarán mi sorpresa. Lo veía entero, sano, vestido con ropa de calidad aceptable y yo no tomé su comentario como una petición por dádivas. El hecho de que dijera su cantaleta sin ningún tipo de emoción similar a la vergüenza me hizo leer un mensaje de advertencia, ’si no me mantienen, voy a asaltarlos un día de estos’. Sea por ésta o por alguna otra razón, noté que le daban dinero varias personas en el vagón.

Yo entiendo que el desempleo existe. Pero, ¿qué le costaba a él ser otro de los que ofrecen “disco en formato emepetrés con lo mejor de la música naca*“, si es que no tenía empleo? O vender plumas, o chicles, o baterías ‘sansun‘, o simplemente… trabajar de una forma u otra por el dinero que se gana, si no podía encontrarlo en el sector formal de la economía, aún hay otras posibilidades sin incluir la delincuencia.

Extendiéndome en el punto: En México, si no hay empleo, se crean fuentes de ingreso, ya sea comercio informal o hasta ejemplos endémicos del Distrito Federal, como el ayuda-choferes. Bajo la lógica defequeña, si existen los pinches para ayudar al chef, los ayudantes de cámara y demás, ¿por qué no habría ayuda-choferes? Para mí, como provinciano y costeño que soy, no conocía tal empleo. Una persona en el camión tiene la labor de manejar, el chofer, sí… pero hay otro que sus funciones son: andar en el último escalón de la entrada al camión, hablando con el que conduce para que no se aburra; cada vez que se detiene el vehículo, él baja y empieza a gritar “súbale, que va derecho, se va derecho hasta mitscoaaaa, súbaleeee“; cambia los CDs de reggaetón y escoge la ‘canción’ que se escuchará; cuando alguien hace uso del camión, para que el camionero no tenga que tocar el sucio dinero directamente de la otra persona, el ayuda-choferes lo recibe, se lo pasa al camionero, éste, a su vez, le da el cambio al ayuda-choferes, y el ayuda-choferes entrega el cambio al pasajero.

Yo soy de la firme idea en la que si trabajo por el dinero que gano, no voy a regalarlo a gente sana y perfectamente capaz que sólo estira la mano para conseguirlo.

Después de la amenaza / petición por parte del huevón en el metro, me ha tocado presenciar unas conversaciones en las que me sorprendía esuchar comentarios por parte de personas desempleadas en las que decían:

Pero me querían para sacar copias. Yo no voy a andar de gata de nadie [sic].
Necesito dinero… pero, no mames, ¿mesero yo?”
No, que se rebaje otra persona por ese trabajo, yo me aguanto otro rato.”

No fue escuchado en sólo una conversación, ni dos. Han sido ya una cantidad notable por lo que me preocupa un poco el rumbo del país. Esto no me hubiera impresionado si viviésemos en el siglo XV, habitásemos en Inglaterra y ellos fueran hijos de nobles. Pero esto no es Inglaterra, no es el siglo XV y el único noble con el que parecerían relacionados por casualidad sería Moctezuma (ellos parecían tan nórdicos como yo parezco congolés) así que no entiendo cómo es que existe la noción de que empleos formales sean indignos de nosotros, al punto de preferir ser desempleado más tiempo que ‘rebajarse’ a trabajar de algo. Que me perdone Moctezuma por emparentarle con ellos, pero la genética no me dio muchas opciones además de Cuauhtémoc, Cuitláhuac o Nezahualcoyōtl (etcétera).

Es en estos momentos en los que pienso que debería de ser obligatoria la lectura de libros como ‘Cuore’, que escribió Edmondo de Amicis (conocido en español como ‘Corazón: Diario de un niño’, no entiendo por qué tan mierdera traducción), en los que un pasaje explica cómo el polvo que tiene encima una persona que trabaja no es suciedad, sólo parte inevitable de su trabajo y es algo que debería de portarse con dignidad más que con vergüenza. Claro, el libro está lleno de imágenes nacionalistas e izquierdismo propio de la unificación de Italia (pues en esa época fue escrito), pero tiene capítulos muy, muy rescatables.

Hace años, cuando leí eso me empezó a ofender que a la gente inculta le dijeran “albañil” (ya me ofendía que les dijeran “indios”). Entonces me pregunto ahora, ¿las cifras de desempleo que vemos es porque NO hay trabajo? ¿o aparte de esto, habrá cifras significantes por la dignidad de los finos descendientes de Moctezuma que no aceptan trabajos?

Porque sí hay cosas que me habrán ofendido o divertido como las gordas feas que se sienten un “sex symbol” o algo así, pero no me había visto afectado, no tanto como últimamente lo han hecho los comentarios de los hijos de Moctezuma y su inflada dignidad que les impide laborar en algo que Sus Majestades no crean que concuadre con Su respetabilísimo linaje, no sea que la presencia Sus Mercedes sea mancillada por el pobre lugar de trabajucho que los plebeyos les ofrecen humildemente esperando que sea de su agrado.

Pinches hijos de Moctezuma.

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*Nótese, yo uso de vez en cuando el término ‘naco’ pero me refiero a cuestión de gustos, jamás me verán decirle “naco” a alguien porque tenga la nariz de esta forma o la cara de otra, eso es genética. Esto no lo hace personas menos dignas. Finalmente, para aquellos paladines de la justicia universal: yo nunca me he puesto como modelo a seguir de la sociedad, no soporto el reggaetón, creo que existe mal gusto y me gustaría ver esas preferencias erradicadas. Sí, admito que soy intolerante. No, no porque sean ‘indignos’ debido a su trabajo. Yo respeto el trabajo y lo honro. Los gustos… eso ya es otra cosa, siéntanse libres de criticarme por eso. Regodéense.

El Chilaquil

El gran chilaquil, hablaré de varias cosas:

“Vemos por tí”

Hah. El slogan del Senado de la república.

Situado en el corazón de la avenida Reforma en la ciudad capital de nuestro país, el Senado es un edificio impresionante, con la referencia de ser el que está junto “al Caballo” o el “caballito”, un retorcedero de metales que sólo bajo la más severa influencia de estupefacientes puede parecer equino.

Pero esa estatua no es lo que me impulsa a escribir. Es el hecho de que ahí es donde perdí 6 horas de mi vida en grilla política: Los senadores tienen un salario mensual, libre de impuestos, de aproximadamente 100,000 pesos. (Si por alguna razón hay un lector extranjero, eso, en dólares de EUA son 9,314, centavos más o centavos menos).

Son aquellos que están en contacto con el pueblo para saber acerca de sus necesidades y se quejan de que los salarios de los mexicanos no son justos. Son los que dicen que la riqueza se acumula de manera injusta porque hay gente que gana demasiado dinero por hacer un trabajo y gente que hace algo similar recibe una bicoca.

Esto es tan mordazmente sardónico que no tengo palabras para explicar mi encabronamiento.

“El Equis Bots”

Mientras paseaba en el agradable metro, que ustedes ya conocen mis sentimientos hacia este servicio, un grupo de mujeres se subieron. El aquelarre hacía tal ruido que parecía que estaba escuchando un CD de sonidos relajantes muy al estilo New Age antes de que ellas se hubieran subido. Gritando, chismorreando acerca de “Betsy que tiene su nuevo novio que le compra todo”, de pronto llegaron a un punto que me dejó perplejo.

El nuevo Equis Bots es muy moderno“. Meditabundo y maravillado por lo que podría ser ese lugar, y notando que sería inevitable enterarme de su plática porque opacaban incluso a los vendedores de CDs, me dejé llevar por su conversación, hasta que llegaron al punto culminante:

“…Y trae juegos como… este de marcianitos que se compró Maicol… El Alo! Que es de marcianitos que se matan…” y caí en cuenta. Halo. XBox. La idea de novedad y modernidad de esas mujeres me apabulló tanto como su crítpico nombre del “Equis Bots”.

“Gatos vampiros”

Ver la película de [●REC], aunado a mis sueños “normales” dio como resultado que yo fuera un cazavampiros, desilusionado porque el vampirismo era básicamente ser como zombie pero nada del refinado estilo de Anne Rice los distinguía. Quería ser vampiro hasta que los vi y decidí matarlos. En plena mañana, fui a donde se reunían. Se escondían en un edificio que era de arquitectura moderna de los 90s. Las ventanas estaban tapiadas. Yo traía un horrendo traje de superhéroe o algo así, como spándex + cuero negro (gracias al cielo los pantalones no eran tan entallados) y chamarra de piel, este estrafalario atuendo servía para traer innumerables estacas a la mano.

El edificio estaba tan infestado que hasta los gatos eran vampiros. Así que tenía que tomar gatitos de unos meses de nacidos y lanzarlos por la ventana para que el sol los calcinara. Mis tías que estaban en el jardín del edificio me regañaban por lanzar gatos por la ventana.

“Coadyuvar”

El lenguaje de un político se distingue por ser más elaborado que el de una persona promedio. A veces por naturaleza, a veces por forzarse a sonar igual de “cultivado” que los demás. Además de pasarse por el arco del triunfo el gobierno laico y que la gran mayoría de las llamadas terminan con “Dios te bendiga”, hay ciertas palabras de “oh, soy tan culto” que se usan, pero la palabra “Coadyuvar” la usan a diario varias veces en esta oficina y me impresiona. Jamás la había oído usar, sólo la había leído hasta llegar aquí. Habiendo palabras como ayudar y cooperar, no entiendo por qué. Es como los policías que entrevistan en los noticieros chilangos nocturnos en el que dicen “Acto seguido… el sospechoso se dio a la fuga… y tuvimos que… pernoctar… a la espera de su… aprehensión…“. No sé quién chiles comenzó ese tipo de expresiones, pero en vez de dar un informe comprensible y conciso, se intentan dar aires de miembros honorarios de la Real Academia Española o algo así.

“No hay servicio divino”

El dios de la lentitud computacional y el mal manejo, enemigo de “La Pinche Vieja”, Don Héxtor, está de vacaciones. No hemos tenido que esperar 1:20 horas para un mail con 3 fotografías ni tenido que escuchar de las últimas fechorías de “La Pinche Vieja”, ni escuchado su frase religiosa para terminar o iniciar cualquier servicio divino, “¿Es de cortesía?”.

Gracias a Sharess. Lamentablemente lo compensé con perder 6 horas en el senado, pero… Bueno, algo bueno tenía que salir.

“El Mural”

Que se está pintando en las oficinas donde laboro. Una “reconocida” artista, asumo, porque para hacer un mural en una oficina de gobierno, no creo que llegue cualquier pela’o y diga “Aquí les traigo mi dibujito para su paré” y lo acepten. Una indígena con pechos disparejos es el centro del mural, al lado hay una pareja de indígenas, uno de ellos con la cabeza del tamaño de su mano o más pequeña, muerto… Mi primo Carlos, el que estudia Animación Digital, tenía una técnica más desarrollada y pulida que la muralista… cuando él cursaba la secundaria.

Salpresamiento

Así es. El exceso de salpresamiento no es salutífero.
Pollo... Kentoky?!

Les prometo leer más páginas del diccionario en vez de quedarme en la “S”.

Eso es todo.

Odio a Benito Juárez.

Iba a escribir sobre el feminismo, pero últimamente he visto tantas personas que ponen a Benito Juárez como un gran héroe que simplemente no me puedo contener. Originalmente había pensado en escribir algo corto como lo hizo Xerdo en su post en el que dice que odia a la revolución mexicana. En mi caso, me extenderé para que comprendan mi odio y ojalá compartan parte del sentimiento (o al menos dejen de ver a ese bastardo con ojos endiosados). Yo no soy un experto en historia, sin embargo, me parece una patada en los genitales todo lo que la SEP obvia en sus descripciones de Benito Juárez, gran inspiración para nombrar incluso a Mussolini (sí, Mussolini se llamaba Benito por ese hijoputa).

Evidentemente, lo escribo desde el punto de vista de un mexicano muy, muy encabronado. Soy orgulloso de ser mexicano. No participaría en una guerra por mi país, no daría la vida por una idea tan abstracta y cambiante como lo que es México. Pero me da orgullo ser de este país, de este lugar lleno de cosas tan interesantes de las cuales no siempre diré con las manos en la cintura y el pecho en alto… pero el resto lo puede compensar. A pesar de ser tan poco patriótico, si me quieren ver así, me parece que deberíamos de exigir a la SEP que dijera la verdad.

Benito Juárez

Ya suficiente se me hace que ese puto indio vendepatrias esté en los billetes de 20 pesos. Y que hay una delegación en la capital de nuestro país que lleva su nombre, además de incontables avenidas y calles a lo largo y ancho de nuestro país, sin tomar en cuenta todos los monumentos. Pondré mi parte para asegurarme que se escupa en su tumba cada vez que se tenga la oportunidad.

Benemérito de las Américas

Benemérito. Significa “Digno de galardón”, de acuerdo a la Real Academia Española. Benemérito. Palabra que nos enseñan a los niños crecidos en México hasta el cansancio. Al igual que sus frases célebres y su manera de ser, inspiración para toda la gente que respeta al país. Su gran aportación de las leyes de reforma y toda esa parafernalia que sabemos exhaustivamente. Defensor de las garantías individuales y los pueblos indígenas…

Pura mierda.

De acuerdo con el libro “La Epopeya de México Vol. II” de Armando Ayala Anguniano, publicado por el Fondo de cultura económica, aquel desgraciado pidió dinero para que en apoyo a las leyes de reforma, se construyeran campos donde tener a eclesiásticos y conservadores. Básicamente, campos de concentración. Supongamos que es admisible porque él tuvo sus problemas con tales personas.

Olvidándonos del peligro que sus acompañantes eran; porque en aquella época los que luchaban no eran precisamente la crema y nata de la inteligencia, sociedad o cultura (como Lerdo de Tejada que quería poner al inglés como uno de los idiomas oficiales de nuestro país), olvidándonos de eso, hay más.

La verdadera razón por la que odio el hecho de que él sea consagrado como el héroe más grande de la historia mexicana:

El Tratado McLane - Ocampo

Búsquenlo en internet o donde gusten. Ese tratado permitía el acceso ilimitado por parte de los Estados Unidos (militar o comercialmente) del Istmo de Tehuantepec hasta Coatzacoalcos, para los efectos que el país del norte asumiera convenientes. Y el ejército mexicano defendería cualquier actividad hecha por ellos.

¿Suficiente? No.

Les daba el paso irrestricto a través de dos caminos más que atravesaban el territorio mexicano. Uno, desde Guaymas hasta Nogales (ambos en Sonora, Nogales está junto a la frontera). El otro, deliciosamente más ofensivo a la soberanía, desde el puerto de Mazatlán (Sinaloa también) hasta Matamoros (Tamaulipas, justo al sur de la ciudad americana Brownsville), atravesando Monterrey.

Además, México construiría bodegas para apoyar el intercambio económico Estadounidense DENTRO de México en su porción del territorio, todo el comercio que entrase por esos puntos beneficiaría permanentemente a los Estados Unidos.

Se les otorgaría el paso a ciudadanos estadounidenses (sin cuestionarse) a lo largo de varias rutas en México. Y la exclusividad de esos derechos hacia EUA (México no firmaría tratados similares con otros países).

¿Qué implicaría esto, política y económicamente?

México sería un protectorado de Estados Unidos. Así se publicó en periódicos y revistas de 1859, como el Times de la ciudad de Londres. El hecho de que otra nación tuviera la potestad de tener soldados a lo largo de nuestro país, apoyados por nuestro propio ejército implicaba su soberanía sobre la nuestra.

El hecho de que pudieran comerciar dentro de otro país como si fuese el suyo y cobrarle a ESE país (México) por tener intercambio económcio como si estuvieran dentro de Estados Unidos por oficialmente SER parte de Estados Unidos nos ponía en desventaja económica, siendo ese uno de los puertos claves de aquel entonces.

Sin tomar en cuenta la ventaja táctica para una anexión. Los medios nortamericanos publicaron tal tratado como una maravilla que implicaría aumentar de tamaño al país, vaticinando que México terminaría por anexarse; como alguna vez ya habíamos hecho gracias a Antonio López de Santa Anna, (quien, curiosamente, es recordado como traidor a diferencia de Benito Juárez), al haber vendido California, la Mesilla, etcétera.

Por lo menos, se esperaba que se construyera un ferrocarril nortamericano para poder transportar bienes, correo (¿y militares?) entre esos puntos.

Si aún no se sienten insultados, ese tratado pondría a México bajo la “protección militar” de Estados Unidos.

¿A cambio de qué?

Esa es la cereza del pastel.

4 millones de dólares.

Y que el gobierno de Estados Unidos reconociera al gobierno de Benito Juárez como el gobierno oficial de México, para que así fuera visto en la comunidad internacional. El asqueroso engendro estaba en la guerra y necesitaba ganarla, necesitaba financiarse para poder afianzarse. Se le entregaron 2 millones de dólares.

Eso es lo que vale nuestra soberanía, identidad como nación y futuro, según Benito Juárez. DOS putos millones de mierderos dólares (cuatro, si bien nos va y entregaban todo) y una mirada comprensiva con palmada en los hombros por parte de Estados Unidos.

¿Por qué no lo sabemos?

Yo no voy a decirles que hay una teoría de conspiración alienígena/masona/nazi/plunderiana que quiere enaltecer a los suyos en esta tierra ni nada extraño. Por cuestión de unidad nacional necesitamos héroes, tal vez. Ustedes sabrán. Lo que fue increíblemente conveniente es que el senado de los Estados Unidos nos sobreestimó.

Benito Juárez empujó a Melchor Ocampo a que lo firmara para que tuviera su apellido (no lo firmó a punta de pistola, entonces que también se queme en el infierno ese otro hijo de su puchiguanga y malcogida madre, junto con el otro imbécil peinadito de boy scout que está en los billetes) y fue hecho así en Veracruz, con la firma del embajador de EUA en México, Robert Milligan McLane.

El Senado de los Estados Unidos de Norteamérica juzgó que tal vez habría una intención oculta de Benito Juárez para que ellos pusieran el ferrocarril y luego expropiarlo, además de quedarse con el resto del dinero. Tal vez creyeron que se iba a usar esto como un acicate para desarrollar una guerra aún más extendida para recuperar incluso los estados que Santa Anna había perdido.

Tal vez creyeron que Benito Juárez era la representación carnal de Subb Niggurath, o de Asmodeo, o Elvis. No lo sé. Me vale madre qué hayan pensado.

No lo ratificaron. Dieron el dinero y se hicieron hacia atrás. Y jamás se volvió a saber de él…

Los historiadores de México han intentado dejar esto más enterrado que el Valle de los Reyes (Las Puertas del Rey, Wadi Biban el-Muluk; وادي الملوك para los mamones) de Egipto. Creo que es justo que todos lo sepamos. Si alguna vez uno de sus hijos de tercero de primaria regresa con un “Reporte de Conducta” por decir que Benito Juárez era un “Indio Vendepatrias hijo de la Chingada“, tendrán a una persona muy feliz apoyándolos.

Sólo me resta decir una cosa.

Benito Juárez, donde quiera que estés:Chinga a tu madre.

Fealdad II: Un vistazo a la cultura protohumana

Puto Google. Aquí uno pone su blog en tierra de nadie y de todas formas, así como “invaden” la privacidad con Google Street, aquí vienen a poner sus castrantes anuncios. Vamos, ¡¿quién lee esto?!En fin. A lo que vamos:
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Lo que los protohumanos* han logrado genéticamente es sólo un ápice de un apasionante tema.
(Protohumanos: Véase post de Fealdad I)

El interés científico fue desencadenado por mi vecina, una tiernísima y curiosísima mujer: casi darían ganas de abrazarla así como uno tendría en sus brazos a un simio capuchino, porque eso es lo que parece. Tan notable cara está enmarcada por el cuerpo necesario para hacer la audición para la versión en vivo de Fantasía (de Disney), en específico, el baile de los cocodrilos y las hipopótamos -siendo ella de estas últimas. Eso podría ser hasta divertido -de no ser porque es tan triste- hasta que ella intentó algo a través de sus “encantos”.

La vez que se levantó para salir tempranísimo en la mañana y me despertó porque mi auto bloqueaba el suyo, me hizo “ojitos” y puso voz tierna. Hah. Debo admitir que sí tiene encanto femenino, o al menos eso supongo, pero no es visible bajo tantas capas de sebo. Lo peor de todo es que ella no es un caso aislado. Y hay mujeres y hombres aún más confundidos y autoengañados en esta ciudad al igual que en muchas otras. Los protohumanos han llevado esto y lo han estilizado al punto de convertirlo en un arte, o una cultura propia:

A) Ataviaje

¿Quién no ha visto a una saturniana mujer trompo-chino? Aquellas que a pesar de toda la grasa y probablemente ser una bien rebosada talla XXL, se embuten en una M, aunque no me cabe la duda que lo hayan intentado con algo mucho más chico… y salen a la calle. ¿Por qué saturnianas o trompo chino? Para aquellos que no lo han deducido, les proporcionaré una imagen mental:

En el espacio. Empieza una circunferencia, del polo norte hasta el trópico de cáncer la circunferencia es casi perfecta, pero en el ecuador, están los anillos de Saturno. Unas elítpicas masas de grasa gravitan al rededor del planeta en cuestión, pero a diferencia de Saturno, los anillos no son bellos. Escapando de un top que las mantiene bajo presiones estelares, estrías, cráteres que alguna vez fueron poros explotan hacia el exterior. Una vibración que hasta la gelatina más cuajada envidiaría es lo que los caracteriza. Los trompos chinos (humming top) tienen una forma similar.

Hay una diferencia entre querer ser más atractivo (que eso se hace con cuestiones sutiles) a cuando el autoengaño llega a tal grado que, en un ataque de autoestima elevado se usa ropa entallada y, para que no salga la lonja (a diferencia de las mujeres saturnianas), se embute todo el cuerpo en camisitas de tirantes y pantalones que luchan a muerte contra una inminente explosión de lonjas, dando como resultado una oruga humana. Cada lonja que intenta liberarse de tan inhumano tratamiento hace lo que puede por salir, y las pobres prendas sólo pueden responder en especie y hay partes más ajustadas que las demás; hay partes que sobresalen, logrando zurcos. Me recuerdan al personaje Heimlich de una conocida película de Disney/Pixar. La batalla épica del bien contra el mal queda opacada con el duelo de las lonjas contra la ropa entallada.

Por otra parte, los machos jóvenes usualmente utilizan ropa demasiado holgada y con mensajes en inglés, calzado excesivamente grande y sin ajustar, un gran número de cadenas y otra joyería. El conjunto entorpece sus movimientos de manera evidente, ya que no pueden caminar del todo erguidos ni en línea recta (un obvio contoneo es típico), pero ese reto a la supervivencia parece atraer a las hembras.

B) Indumentaria variada

El uso del maquillaje es particular. Mientras que para muchos parecería indiscriminado, parece ser que los protohumanos se ven atraídos por los colores brillantes en gran cantidad. Las hembras usan cantidades exorbitantes de colores sobre todo alrededor de los ojos, tal vez para resaltar el pulido tono amarillo que obtienen en el esclerótico.

Por su parte, el macho promedio no escatima en el uso de mezclas químicas usadas sobre el pelaje, al principio brilloso y pastoso; después de unas horas, la mezcla adquiere una dureza notable y el cabello no se mueve un centímetro. Aparentemente, la mayor parte de las protohumanas sienten atracción por las patillas largas; aunque muchos machos ya no cuentan con la genética para desarrollarla, han llegado a una astuta técnica. Usando la misma mezcla química, se embarran en la piel un mechón de pelaje para que simule una patilla. Muchos pierden el cabello después de unos años de estos severos tratamientos, pero normalmente han asegurado una hembra antes de que eso suceda.

La joyería también tiene un papel imprescindible en la cultura protohumana, muchos machos también son atraídos por el brillo de los metales. Sólo unos cuantos machos utilizan variados y complejos adornos dorados, pero las hembras son un caso notable:

Usan adornos en perforaciones corporales. Para lograr el mayor brillo, es recomendable utilizarlo en lugares flácidos para que cualquier movimiento en el tejido adiposo haga que el adorno vibre y refleje la luz de manera caprichosa para atraer la atención del macho. Varias veces he visto brillos en voluminosos abdómenes que parecen tener otra función, además de llamar al apareamiento (en caso de estar disponible la hembra). Parece que el acumulamiento de grasa que resulta en lonjas puede permitir almacenar herramientas -como lápices- en los pliegues. Con la joyería, es como revisar un archivero, ir pasando a través de las carpetas con los dedos (las carpetas siendo lonjas) hasta llegar al indicado (marcado con la joyería en cuestión) para tener un acceso más rápido y fácil a lo almacenado.

C) Rituales

Más de una vez algo -que me di la libertad de asumir femenino- comenzó el ritual de apareamiento protohumano dirigido hacia mi persona:

Fijan la mirada con una expresión que parece decir “Grrr… tú y yo podríamos…” con una confianza que sólo puede venir de un pacto fáustico con el diablo, porque no hay razones por las que el humano promedio se sentiría atraído por alguien así; evidentemente el ritual funciona normalmente con los protohumanos macho. La mirada “atrayente” es seguida por un movimiento rápido de las manos, intentan ajustar sus cabellos quemados que han evitado ferozmente cualquier contacto con un cepillo: muchas veces gustan dejar de una raíz negra para que contraste con las puntas color naranja opaco.

Es interesantísimo cómo es que los protohumanos dentro de su mutación han adquirido cantidades sobrehumanas de autoestima. A fin de cuentas, llevado por un interés meramente científico, haciendo un esfuerzo considerable, he fingido y devuelto la mirada que podría ser interpretada con la misma intención. La reacción normalmente es sonreír, dejando a la vista los poderosos caninos en un gesto de amenaza -o tal vez coquetería- y ladeando la cara un poco para resaltar la voluminosidad de la papada. Pareciera que el hecho de tener una cantidad de grasa considerable implica que la hembra es autosuficiente y puede conseguir alimento en temporadas de escasez. Me puedo atrever a postular que eso es un paso más en la danza pre-cópula de esta especie.

D) Observaciones

Siendo yo neófito en los rituales de apareamiento protohumano y no queriendo presenciar o ser partícipe de uno, la interacción queda hasta ahí; me parece fascinante que sólo un porcentaje pequeño se sorprenda de que sus intentos de atracción con otra especie den resultado, mientras que la mayoría actúa como si fuera lo esperado.

Parecen no notar que sus esfuerzos por atraer al humano promedio tienen el mismo éxito que el Challenger intentando despegar. Fascinante.

Si alguien está interesado en continuar con la investigación, sólo es necesario ponerse en contacto conmigo, le proporcionaré los detalles necesarios que fueron omitidos en este ensayo por cuestiones de brevedad.

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