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Inadaptado

Esto no es una queja, es más bien una exteriorización de mi confusión actual.

Primero me quejaba de que Guadalajara era muy grande y la gente estaba muy loca. Era un triste pueblerino de Puerto Vallarta que se iba a la “gran ciudá” en busca del sueño universitario por ambiciones familiares. Después de que pensé que Guadalajara era un rancho con millones de habitantes fanáticos religiosos que decían “fuistes”, conocí Columbia, Missouri.

Se me hizo un pueblo universitario, una ciudad sólo en nombre y no en establecimientos, pero agradable y a la vez aburrida. Era de buen tamaño pero no tenían todo lo que mi Vallarta ofrecía. Después, Calgary, Canadá. La gente es con madres, amables y me parecieron muy abiertos de mente (según esto está en la zona redneck de ese país) y sencillos… aunque la cerveza es mala, con contadas excepciones.

Después me fui a Japón y conocí Kyoto, la que considero el amor de mi vida como población. No muy chica, no muy grande, la gente es amable, limpia y respetuosa, mezcla lo antiguo y tradicional con lo moderno y anormal (usar rayas, cuadros y bolitas en la misma combinación de ropa es sólo el inicio de una serie de eventos que me dejaron claro que Guadalajara y Kyoto son ciudades hermanas porque tienen innumerables templos y son la fuente de la cultura conocida del país, no por usos y costumbres). Claro, son un poco (o un chingo) diferentes a nosotros como cultura mexicana… pero como alguien que no representa lo de este país, ¿qué tanto puede significar eso? Tragué pescado crudo y huevo crudo como nunca en mi vida y dejé de hacer ejercicio.

Después, el Distrito Federal. Siempre había creído que una vez en esa ciudad me la viviría de una actividad cultural saltando a la siguiente, ya que me gusta un tanto el teatro experimental, veo con agrado la pintura y la música alternativa, los cafés llenos de pseudo-intelectuales y futuros novelistas frustrados me relajan con su ambiente forzadamente hip/bohemio.

Los dementes que adoran a La Santa Muerte me hicieron ver a los creyentes de Guadalajara con otros ojos más benignos y más tolerantes. Me tragué mis palabras que pensé al comenzar el trabajo: que la política no podía enseñarme de comunicación a nivel mediático… me enseñó bastante. Las colas interminables en el supermercado me hicieron añorar las filas de un puñado de gente en Vallarta. Los conciertos de grupos que jamás han pisado Vallarta me hicieron valorar mi estadía ahí… Y los asaltos… eh… bueno, dicen que un rayo no puede caer dos veces en el mismo lugar, yo rezo por que aquellos asaltantes se traten de robar un pararrayos y les sirva mientras lo traigan en las manos.

¿Erré al creer eso? Definitivamente, pero he cometido errores más grandes (como creer que no encontraría a una mujer interesante en Guadalajara, después de haber mandado mucho a la fregada a una niña que creí demasiado fresa… la cual es actualmente mi novia de felices 5 años ininterrumpidos) al asumir otras cosas.

Ahora que regreso a Vallarta… es tan pequeño… La gente anda lento… La vida transcurre lento. El “tráfico insoportable” es juego de niños. Me gusta y a la vez me frustra. En estas playas, los conceptos que siguen la regla de “el tiempo es oro” no siempre son ciertos, como dicen unos jamaiquinos, “the sea is going nowhere”. Si el mar no va a irse a ningún lado, ¿por qué preocuparse? Y a la vez… ¿por qué no aprovechar al 100% el tiempo? ¿Qué carajos ES aprovechar al 100%? Ir en chinga loca tal vez… o es acaso llevársela tranquila… o… no sé.

¿Es esto lo que se siente ser, como dicen aquellos pedantes antropólogos, ser un “ciudadano del mundo”? ¿No encontrar un lugar donde puedas decir “aquí estoy exactamente como y donde quiero estar porque es un lugar que me queda a la medida”? El conocer el mundo no sólo hace tus horizontes más largos y grandes, hace de tu idea de “hogar” un lugar más utópico y lejano cada vez.

¿Es por eso que hay cada vez más países en este mundo, tal vez? Cuando no encuentras lo que quieres, tal vez empiezas a pensar que hacer tu propio país es lo correcto… antes, eso de Estonia, Letonia, Lituania no existía del todo. Ahora hay tantos países que terminan en “TAN” que es casi imposible aprendérselos: Kazajastán, Kirguistán, Afganistán, Tesistán… (mala broma, lo sé). Pero mi punto es… espero que haya un lugar para las personas como yo… las ciudades grandes me quedan grandes, los lugares chicos son demasiado chicos; los lugares con demasiada tecnología son buenos pero normalmente se encuentran en urbes gigantescas, los lugares pequeños… bien, digamos que es una fortuna que no andemos en burro a veces.

Empiezo un trabajo nuevo, de vuelta en el lugar donde me crié y en vez de sentirlo como un regreso, lo siento como un nuevo comienzo: todos mis compañeros de la preparatoria se ven tan lejanos, tan… señores a veces; mi familia ha crecido notablemente en su población. Paréntesis importante: son como 10 primos/sobrinos cuyos nombres y caras que tengo que aprenderme, todo un reto tomando en cuenta los nombres de éstas épocas, Anthony Alberto es el nombre de uno… en mis tiempos, todos los niños teníamos nombres de telenovela, Jorge Antonio, Luis Fernando, ¿y ahora? Casi casi pediré mi cocol, pero eso de “en mis tiempos” sí aplica. Y aquí en Vallarta, hasta el proverbial “Carlo’s O’Brians” de Vallarta ha cerrado, un lugar que creí que seguiría ahí incluso después de mi muerte.

Joder, al menos no tengo la crisis de la mediana edad, ¿eh? ¿Qué será de Kiioro? No se pierdan el capítulo de estreno de la tercer temporada de Kiioro, aquí en Baywords Entertainment Television.

P.D.
Por cierto, génteses… Feliz año nuevo y felices fiestas. Saben que de este lado del charco les deseamos lo mejor. Pero lo mejor, en serio. Pilas de libros raros, coches nuevos, pedas interminables para aquellos que toman, sexo infartante para todos ustedes, que se ganen la lotería tres veces seguidas y los inviten a viajar gratis… ESE tipo de buenos deseos.

Patria, patria, tus hijos de Judas

Inspirado en el himno nacional, ¿cuál “patria, patria, tus hijos te juran…”, cuando hay tanto traidor bastardo hijoputa ratero en este país? Pero me adelanto.

Un punto necesario en cuanto al léxico mexicano promedio que debería de tomarse en cuenta es que la mayoría de los pobladores de este país no tienen idea que es: Aprestar, Ara, Bridón, Blasón, Campiña, Ceñir, Hórrido, Horrísono, Inerme, Osar, Pendón (sin mencionar que Masiosare no es una palabra)… Y todo esto viene en nuestro himno.

Habiendo aclarado nuestra cultura, ahora al meollo del asunto. Me impresiona la cantidad de gente deshonesta y cabrona en este país. Hace poco visité el estado de Sonora, estaba en Guaymas por cuestiones de trabajo. Como en mi trabajo se usa que el contacto de cada estado transporte a quien va a cubrir los asuntos por medio de grabaciones, me subí en su camioneta, en la cual veníamos 4 personas. Al llegar al evento, nos dijo el que manejaba “pueden dejarlo aquí, no le abriré a nadie que no sea uno de ustedes”, así que dejé mi reproductor mp3 debajo de mi mochila, el cual desapareció para cuando regresé. Lo desconectaron de mis audífonos, como si no me fuera a dar cuenta de su falta, o tal vez porque eran muy aparatosos para ocultarse con facilidad.

Le pregunté a todos que si no habían visto mi mp3, porque se me había “perdido” y nadie, obviamente, sabía donde estaba. Así que lo único que le pido a Karma (como si fuera una entidad, heh) es que sus caballos mueran de peste, sus sirvientes lo traicionen y se rasgue las vestiduras cuando se vea abandonado… o como no estamos en los tiempos bíblicos, me doy con que sufra de ano de atleta (en vez de pie de atleta) en compensación a mis pérdidas.

Regresando de visitar a mi novia, caminando por una avenida “segura”, tuve un pésimo presentimiento y volteé para atrás. Un bonche de gente. Caminé y seguía con esa sensación. Miré un vidrio de un aparaador y detrás de mí estaba reflejado uno de los que estaban con el grupo de gente. Caminé rápido y crucé la calle; volteé a todos lados antes de hacerlo y vi que él había acelerado el paso. Venía cantando y después bajé la velocidad como si me detuviera a ver algo, y él frenó en seco también. Lo ví a los ojos y noté el nerviosismo que tenía, siendo obvio mi razonamiento, me encaminé al 7eleven que estaba ahí.

Dije, “Hay un tipo que me ha seguido por varias cuadras, ¿tienen un teléfono para llamar a la policía?”
¿Creen que reaccionaron rápido? No… lo primero que hicieron fue decir:
“¿En serio? A ver…” y fueron de mitoteros a pegarse al vidrio de la tienda con ojos como platos, viendo al wey que me estaba esperando detrás de un árbol. Mientras uno presionaba el botón que sirve para llamar a la policía, el posible asaltante se vio evidenciado por los chismosos y caminó muy rápido de vuelta al metro.

De venir yo en la pendeja (distraído) me hubieran asaltado por segunda vez en el año. Lo cual no deja un buen antecedente para una zona “segura” de la ciudad, ni de esta puta ciudad mierdera que conocemos como “La Ciudad de los Palacios”, mucho menos de algunos de sus malcogidos y culeros habitantes.

Ahora, para él lo único que pido es una serie de compensaciones para los que sí ha asaltado, algo entre las líneas de cáncer de mama, cataratas cósmicas, fallo renal, bocio, gota y gangrena genital o algo similar.

¿En qué fue lo que fallamos como mexicanos? ¿Qué fue lo que se hizo mal? Anduve varias veces por las zonas menos seguras de Nagano, Kyoto y Tokyo y jamás se me acercó alguien. Es más, mi novia y yo caminamos por debajo de puentes solitarios en Chicago y no nos pasó algo. Y luego nos quejamos de que los demás países nos ven como un agujero de perdición y peligro. Con estos cabrones rateros hijos de la más puta de las mujeres no me sorprende.

¿Qué debemos de hacer? ¿Empeorar las penas impuestas a los que cometen eso? ¿Ponernos medievales y desgarrar miembros y darlos a comer a las fieras después? ¿O llegar al lamentable punto de Estados Unidos que mata a los culpables de crímenes graves? Evidentemente, esto del honor y orgullo de no ser un maleante no funciona aquí, y (tomando en cuenta que la mayoría de los mexicanos son católicos) decirles “No lo hagan, piensen en la virgencita” o algo así no da resultados.

¿O debería yo ser el medieval y andar por la calle con un florete y dejar como brocheta al siguiente pendejo que me intente robar algo? No sé qué es lo que sucede ni qué hemos hecho mal, pero es evidente que estamos jodidos.

Por cierto, no presenté declaración de mi intento de asalto porque la policía nunca llegó y si no lo encontraban en ese momento ya no tendría chiste, porque tenía la cara oculta por una gorra, sólo lo hubieran aprehendido basándose en la descripción de su ropa (de marca, nótese).

Güelcon

Léase esto pronunciándose como si fuera español:

Güelcon onbor, dísis yorflái síster itú baunfor México internrn éirbor. Plis fasnyos yor síbor on prirprnnln for téiko. De fólowin is a seifti prosíyurdemonsnhtyrh. Inquéis ofannmmnryensi landin, foremeryensi etsits arloqueite, túoberdewí antú ondefró. Chula sodenfailrnmn ondi erpreshrmn ghnnn ocur, óxiyen mask wil drobiforynrmn. Pull deníresuan tuyuanbrínormlnmny bifor asistin achailniryú…

¿Es esto acaso un ritual de magia alta egipcia? ¿Idioma críptico para pasar información en caso de una posible tercera guerra mundial? ¿Poema en náuatl?

Es la vergüenza por la cual pasamos los mexicanos en todos los vuelos, no importa si van de Puebla a Oaxaca y ni siquiera va una sola persona extranjera, las aeromosas repiten con voz rutinaria lo mismo una y otra vez. Y si por alguna razón se le olvida el diálogo, lo único que hace es bajar el volumen, apretar más las consonantes para que no se escuchen las vocales y seguir como si fuera perfectamente comprensible:

Por lo tanto, el “We’d like to remind you that this is a non-smoking flight”, de pronto se ve transmutado en “Güilai rimainyu dadís snnsmquin flai“.

Primero y principal, sugiero que la Escuela Única Nacional Mexicana de Inglés para Personas que Trabajan en Aerolíneas (porque, por Lilith, ¡casi todos hablan igual!) ofrezca cursos de inglés en serio. Y segundo, para ahorrar tiempo y vergüenzas ajenas, cuando haya un vuelo nacional, que hagan el favor de preguntar

“Si alguien necesita las instrucciones en inglés, por favor levante la mano / If anyone requires the instructions to be said in english, please raise your hand” y todos seremos más felices. Porque en muchos vuelos, es obvio que vamos puros mexicanos. Y peor aún, cuando viene una persona evidentemente extranjera, la expresión de absoluta perplejidad es divertida y a la vez terriblemente humillante, se supone que lo dicen en inglés para que entiendan, no por puro trámite.

¿Alguien sabe dónde podría sugerir que se pregunte antes de volar si es necesario decirlo todo en inglés? Creo que la autoridad internacional de aviación aceptaría tal flexibilidad en sus reglas, sobre todo para no perder un poco de dignidad cada vez que veamos que un avión despega.

El Complejo Bella

Aprovechando que saldrá pronto en los cines Twilight (Crepúsculo), escribo esto. Me saltaré por completo la calidad de literatura, eso ya es cuestión de gustos; no tenemos que recitar a Foucault o Shakespeare para llamarnos “lectores”.

Algo que me llamó la atención cuando hojeé libros de Stephenie Meyer fue la personalidad de la personaje principal, Bella Swan. Twilight comienza una línea de historias en la que ella tiene una personalidad excelente… si fuera una mujer que vivió hace dos siglos o más.

Increíblemente sumisa, Bella está dispuesta a dejar todo en su vida por tener a Edward. Por fortuna, no tiene vida, sólo vive con su padre y no tiene pasatiempos notables, ni un trabajo que le guste, no está dispuesta a convertirse en nadie importante ni tiene grandes aspiraciones en esta existencia a ningún nivel (espiritual, mental, material, artístico). Es una muchacha que es feliz siendo anónima, intrascendente, gris de personalidad y blanco de ataques por parte de otras mujeres. Su vida es él, si él la quiere, todo está bien con ella. Si él no le hace caso, se vuelve suicida. Lo interesante es que Edward Cullen (el vampiro de quien se enamora) más bien es un hombre serio, atractivo, discreto, de fuertes convicciones (como para evitar tener sexo con ella, ya que él quiere estar casado para eso)… y a la vez preocupantemente controlador. No importa, Bella es feliz siendo subyugada por él.

Él, en un punto de la historia, manda raptar a Bella (sí, la manda secuestrar) porque se da cuenta de que ella cree estar enamorada de otro hombre (que para “ganar” su amor intenta abusar sexualmente de ella, la besa por la fuerza y también amenaza con suicidarse si ella no corresponde a su “cariño”). Naturalmente, Edward cree que la solución para librar a Bella de estar enamorada de otro hombre abusivo es privarla de la libertad. ¿Qué es lo que Bella opina de todo esto? Que el “joven” Cullen es sólo un poco sobreprotector y lo hace porque él en realidad la ama.

¿A dónde voy con todo esto? Me gustaría decir que sólo quiero criticar la misógina personaje del libro, pero el punto en realidad es que hay muchas mujeres así allá afuera. Conozco a varias señoritas que les gusta ser tratadas así, o al menos eso dan a entender. Para evitarme problemas, cambiaré la situación exacta y los nombres, pero daré unos ejemplos que me ha tocado conocer casi de primera mano, las llamadas angustiadas por celular, las cartas, el relato emocionado de ella que lo hace a volumen tan alto y tan cerca de mí que no puedo evitar escucharlo…

A) Lourdes
Ella cortó con su novio porque creyó que no podía más con él. Le mentía en cuanto a sus actividades diarias, decía que no bebía en exceso y para compensarlo, agregaba al final que él la quería mucho. Así que después de varias discusiones, decide terminar su relación. ¿Qué es lo que hace él para reconquistarla? Hablarle por teléfono, fingiendo depresión (o tal vez estando deprimido en verdad), diciéndole que la extraña y que su vida no es igual sin ella. Sin promesas de cambiar, sin pruebas de que ha mejorado para ser de nuevo alguien que la merece, ella cae rendida ante dos que tres palabras de poesía barata.

En menos de una semana, la veo deprimida porque se enteró que su novio otra vez está mintiéndole y haciendo cosas que ella no aprueba. Lo hace a un lado y piensa salir a probar suerte con otros hombres, estando fuera de su relación con él, tiene la vida por delante. Jura no volver con tal imbécil. Dos días después, llega una llamada… ¡pero es que él la quiere tanto! Vuelven. Supongo que se merecen. Si miente en todo, ¿cómo espera, siquiera, que le sea fiel? Diría “pues un hombre tan hijo de la fregada no conseguiría otra mujer”, pero simultáneamente existe otro caso…

B) Jimena
Es feliz relatándole su vida a los demás. Así que no duda en increpar a su novio porque tiene dinero, pero lo desperdicia en cuestiones de perdición, él además jura que todas las mujeres son putas. Básicamente, al ser su novia, ella se está diciendo puta. Así que va a terminar su relación con él, pero…

Le renta un restaurante para que ellos dos tengan una cena romántica, sólo ellos dos. Cae ante tal truco. En menos de cinco días está gritándole al mundo, con desesperación, que él lleva varios días sin comunicarse con ella y evade sus llamadas. Eso es desde que se fue a una fiesta, así que tal vez -tal vez- siga de juerga… si no es que está con alguien más. Triste pero cierto: hay gente que hace lo que sea por dinero, así que él sí puede conseguir a alguien más. Eso ya es demasiado para Jimena, que acaba separándose de él, y en su vida volverá a dejarse manipular de esa manera– ¿Le consiguió una banda para darle un concierto privado? Es que él la quiere, ¡un rico está dispuesto a gastar dinero por ella! ¿Mencionó el cambiar, o siquiera intentar hacerla feliz? Cientos de veces. ¿Pruebas de tal cambio? Se las imaginarán.

Al principio, cuando noté esos rasgos de personalidad en Bella, pensé que era por la historia y que, aunque haya mujeres sentimentales, ser así de sumisa era cosa del pasado. Sé que existen las feministas, además de señoras y jóvenes de carácter fuerte que me hacen tener esperanza en las mujeres. Pero esas otras, las que tienen personalidad y carácter de tapete no me preocuparían tanto, de no ser porque aspiran a ser así.

Y aunque me gustaría tener la débil fe de que al ver la película o al releer el libro la gente note esto, creo que idealizarán más a un hombre que trate a las mujeres como un objeto, mientras sea guapo, o mientras le otorgue dos segundos de su atención… y horas de su desprecio y maltrato.

Vamos bien, ¿eh?

En Tabajco…

…Kiioro es exótico.

Fui a cumplir con mi labor a Tabasco, y mientras grababa el evento, llegó un punto muy aburrido del discurso.

Mientras la persona que hablaba ahí como si lo que decía fuera extremadamente interesante (pista: no lo era), un flash se vio en el lugar. Pero no se vio en el podio ni en la cara de quien hablaba, más bien fue dirigido hacia mí.

Al terminar el evento y la banquetera*, estaba enrollando los cables y demás mugrero de mi oficio cuando escucho, en tono amable:

-Oye, güerito…

Ya acostumbrado a esto, volteé con cara de amabilidad un tanto forzada; tan natural me ha de haber salido que seguramente sonreí como piraña porque las señoras (dos mujeres de treinta y tantos años) dieron un pasito para atrás, pero la curiosidad las carcomía y preguntaron de todas formas.

-…¿es peluca?

WTF. Entiendo que el cabello castaño con morado no es normal, pero, caray, ¿peluca?

-No -dije mientras le daba tirones y les mostraba la raíz de mi cabello-, es mío.
-Aaah, qué bien. ¡Lo tienes muy bonito!
-Gracias… -y antes de que continuara eso, añadí rápidamente- y debo irme a grabar algo.

Media vuelta, subí al estrado donde iba a grabar la introducción para el video, cuando de nuevo…

-…Oye…

Volteé de nuevo, esta vez con mejor semblante porque no me dijeron “güerito” y no eran las señoras. Eran dos jóvenes probablemente de quince años.

-¿Sí?
-¿Podemos tomarnos una foto contigo?
-…Seh.

Después de tomar la foto se fueron dando risitas nerviosas, dejé listo el micrófono y subí al podio. Las dos muchachitas venían con otros dos hombres de su edad y una de ellas subió conmigo.

-Oye… ¿me puedo tomar una foto yo sola contigo?
-Claro.

Acto seguido, lo mismo pero con la otra. Después bajé, no veía a Gaby que tenía que hacer su intro y las señoras se me acercaron. Estaban empezando un intento de conversación conmigo cuando Gaby me llamó para que subiera al podio y termináramos con eso.

Sonriendo, el enlace de comunicación dijo:

-La gente luego luego reconoce el ganado que no es de aquí.

¿Gracias? En fin… Mi ego me impidió molestarme, creo que podría ser famoso y no sufriría.

Así que tengo fans en Tabasco. Sweet.

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* Banquetera = Conferencia para la prensa que se hace in promptu, al terminar el evento, normalmente de pie, todos los periodistas se arremolinan en torno a la persona de interés; también conocido como un “chacaleo”.

La Propuesta 8

Estados Unidos de Norteamérica. Bastión de la Democracia. Tierra de libertades. Lugar al que emigraron los oprimidos. El sueño americano. Pueden llenar las descripciones de este país con cosas tan gloriosas ad-nauseam.

Pero lo que es cierto es algo: lugar de gente racista, personas irracionalmente conservadoras y de individuos retrógradas también, cualquier persona que haya ido a ese país sabe que definitivamente no es el paraíso terrenal. Y han dado otra grande declaración tácita al respecto.

La Propuesta 8 (California Proposition 8) acaba de ser aprobada. Falta aún 20% de los votos por contar y los resultados que saldrán oficialmente hasta diciembre 5, pero hasta el momento la decisión del conteo rápido apunta a que será aprobada. ¿Qué hace la tan mentada Propuesta 8? Le retira el derecho a las personas de contraer matrimonio con individuos de su mismo sexo.

Así que “The Land of the Free” acaba de dar un monumental salto hacia atrás en cuanto a los derechos humanos, en una época en la que se supone que el mundo es globalizado y en su momento más culto en la historia registrada.

Obviamente esto es un acto de defensa contra las OMG que irradian. Pero, honestamente, el prohibirle a los homosexuales (o bisexuales con pareja de su mismo sexo) que se casen tiene tanta, tanta lógica y me encabrona de tal manera que, en respuesta, haré:

La Propuesta 9

¿Qué propongo? Que los zurdos no se puedan limpiar cuando vayan al baño. Yo, como diestro, siento que ofenden la santidad de los que usamos la mano derecha para nuestras actividades diarias, los zurdos, en la intimidad y en la privacidad, ¡se limpian usando la otra mano! Las personas decentes como nosotros, los diestros, debemos de defender lo que es el verdadero hecho de limpiarse, como se hacía en la antigüedad, como siempre lo hemos hecho hasta que llegaron ellos a desacrar nuestra vida. ¡Voten a favor de la propuesta 9! ¡La decencia está en peligro!

¡Debemos luchar! ¡Imagínense un futuro cuando tus hijos podrían ser SALUDADOS por un zurdo! El mundo no está preparado para esto, en alguna parte de algún texto sagrado encontraré una cita que me respalde. Un mensaje para aquellos desgraciados y desvergonzados zurdos que digan que estamos mal: haremos marchas por el derecho a ser diestro. Nuestra voz merece ser escuchada. La manera y la mano con la que lo hacen es ofensiva, impúdica y blasfema. Los vamos a llevar a terapia hasta que se hagan diestros como se supone que debe de ser, y si no les agrada, entonces jamás en esta vida se podrán limpiar después de ir al baño.

Tiene más o menos la misma lógica y uso de sentido común, ¿no?

Santo Desmadre

Yo de manera continua parece que ataco a la religión. No es así, haciendo la especificación que es la gente y no la religión lo que está mal, al menos normalmente. Así que en esta ciudad de México, una de las capitales del catolicismo en el mundo (se estiman más de 83 millones de mexicanos católicos), podemos ver las variantes más fuertes.

La virgen de Guadalupe, como otra versión de la virgen María, es probablemente el sello mexicano en esta religión. Para los mexicanos, como raza mestiza, era necesario que no vieran tan lejana a una figura caucásica (normalmente es “blanca” la virgen, aún cuando muy probablemente debería de verse un poco más con rasgos de medio oriente), sería mejor que hubiera una versión morena. Esto no es ninguna sorpresa para la mayoría de los mexicanos, que exista una virgen morena, pero si nos ponemos a observar a los más peculiares “santos”, nos daremos cuenta de que aquí la cuestión está jodida.

Como a alguien que tiene una mala asociación con las figuras religiosas (me ponen nervioso), no puedo evitar sentir una fascinación morbosa de la ingenuidad de las personas al creer que los ideales católicos son compatibles con santos como…

San Jorge

Oh, sí. Ya me metí en una buena problemática, ¿no? ¡Tocar a San Jorge! ¿Qué tiene San Jorge? Pues no mucho, a fin de cuentas. Soldado que murió cerca del año 300, un mártir de los más reverenciados. Se le atribuyen conocimientos militares, además de que se le reza para pedir salud, protección y buen futuro en lo que se propone hacer.

San Jorge salvó a una doncella de las creencias paganas de su pueblo, ya que necesitaban protección contra un dragón que—

¿un dragón?

San Jorge peleó contra el dragón y eso le valió la santidad. De hecho, casi siempre se le ilustra como un caballero armado, sobre un corcel, clavándole una lanza a un dragón. Luego hay gente que dice que eso simboliza el pecado o las creencias paganas, pero… si revisan la historia de San Jorge, en ningún lado viene su lucha contra el pecado, pero sí viene la pelea contra el dragón.

Aún cuando uno de mis nombres es Jorge, no puedo evitar ver con algo de escepticismo esta historia. No sé, tal vez tiene un poco que ver el hecho que en mi vida no he visto a un dragón que no sea ficticio (sin tomar en cuenta a los Dragones de Komodo que no vivían cerca de Roma, dudo que San Jorge se haya fletado el viaje hasta Komodo para hacerse santo). Hay algo por ahí que me dice “hay algo que no cuadra”.

Pero al menos este santo tenía buenas intenciones, porque si vemos a otros, nos preocuparíamos, como a:

“San” Jesús Malverde

Nadie sabe a ciencia cierta cómo murió. Unos dicen que ahorcado, otros dicen que traicionado y otros dicen que a balazos. Es más, nadie sabe si nació, para empezar. Así que pudo haber sido ficticio… Pero, peor aún, no conozco a alguien que tenga una puta idea de por qué debería de ser santo.

De acuerdo a lo que se cuenta de él, se supone que era una persona de origen humilde que… pues… murió. Así de elaborado y comprobado. De algún lado que no puedo imaginar le sacaron la santidad, porque se le venera como a un hijo de la chingada que se la pasaba jodiendo a los demás y estando por encima o a un lado de la ley, estilo Robin Hood, pero no hay cuentos de que se la haya vivido repartiendo dinero a los pobres. O sea, un vil ladrón. Se le considera como el “santo” de los narcos, pero la iglesia católica no lo considera como beato (¿por qué será?).

Este santo no viene ni en la wikipedia, y de todas formas tiene un culto arraigado, lo suficiente como para que esa cervecera tapatía que se la vive de trucos publicitarios haya sacado la cerveza Malverde.

Se le piden cualquier tipo de favores que implique evitar el contacto con la ley, por ejemplo, negocios ilegales, pasar la frontera a EUA sin ser descubierto por la “migra”, etcétera… No entiendo qué tiene de católico venerar a un cabrón así. Pero al menos este pobre pela’o, aún cuando imaginario, era humano, porque también tenemos a:

La Santa Muerte

Ay, madres. No tengo idea de cómo empezar con esto. La muerte. Hecha santa. Y aún cuando su culto no sea tan fuerte en todo México como país, en el DF y Veracruz por lo menos me ha tocado ver altares, estampas, efigies y demás parafernalia que siempre tienen velas encendidas y muchos seguidores. Un esqueleto con una túnica de un solo color (he visto blanca, roja, negra y verde) y no siempre tiene lo mismo en la mano.

Como buenos católicos, los que creen en el beatificado esqueleto creen en la magia blanca y negra, porque para eso se usa la imagen de la Santa Muerte. ¿No es suficiente? Además, se le pueden pedir favores a la “Santísima” (tiene pinchemil apodos), los clásicos: protección de los males, buen futuro para una empresa que piensas comenzar, salud ante la enfermedad, la muerte de tu prójimo—
¿qué?
¿Un santo al que le puedes pedir la muerte de alguien más? Bueeeeno… al menos… eh… Ah, joder. Continuemos.

Además de tan benevolente imagen y poder que se le atribuye, también sirve para el chilanguísimo ritual de los “amarres” que se ha extendido por el resto del país. Tengo entendido que para eso se usa la santa muerte roja (no sé cuántos colores haya, como siempre, no confío en las enciclopedias online) y se le ofrecen cosas como cabellos, sangre o semen para esos rituales en los que se supone que puedes forzar a una persona para que te quiera.

Así que hay una “santa” que no es humana, que va en contra de los ideales católicos (según la biblia, su dios al final vencerá al pecado y a la muerte), que sirve para forzar a las personas a que te amen, o si te joden mucho la existencia, para que se mueran. Al menos no estamos solos en el mundo y un país sudamericano cree en San Muerte o algo así.

Y luego algunos mexicanos se quejan de que las personas de otros países nos ven como folklóricos. En fin. ¿Conocen otros “santos” como estos? Ilústrenme.

Yo creo que sólo conozco a un santo que muchos hombres respetan, sin importar religión, edad o país. Goloteo el Grande, el que nos libra de las tensiones y las frustraciones. No lo busquen en internet, o en libros de santos, dudo que lo vayan a encontrar, sólo es cuestión de que lo piensen un poco… Si de algo les sirve, muchos de sus rituales son parecidos a los de otro santo, específicamente Buto el Grande.