Walter Mercado
Si tienen nombres pochos que chocan horriblemente con sus apellidos, se van a ofender. Ya advertí.
Empezaré con la egolatría de citarme, parte de un texto que fue un proyecto de libro en internet:
“Thüaì~qh era un nombre de elfo bastante común, siempre había dos o tres de ellos en cada comunidad. Los humanos normalmente evitaban los nombres así por la complejidad de pronunciación inherente al élfico. Precisamente, él lo había pronunciado con otro acento.
-Ellos, mis padres, creyeron que me daría estatus, porque mi abuelo es elfo. Como si un nombre te hiciera ser más desde que naces.”
En el departamento de Acción Social de una dependencia de gobierno hay una mujer que, para no entablarme en demandas y demás, sólo diré su primer nombre y su primer apellido, el resto está censurado:
Yeni XXXXX Peña XXXXXX
Al principio, pensé que Yeni Peña habría sido hija de una de esas personas que por respeto a nuestros ancestros mestizos, habría querido honrar la parte de este continente y buscado un nombre como Citlali o Xochitl, y en la lista de nombres en Náhuatl habría aparecido Yeni. Hasta que lo pronuncié mentalmente.
Yeni? Como queriendo decir Jenny? El cual no es un nombre, sino Jennifer pero en apodo? Mi mente trastabilló y amenazó con dejar caer el sistema, cual computadora con Windows ME.
¿Qué ha pasado con nosotros? Fernando Vallejo en su libro “La Virgen de los Sicarios” no se toca el corazón al hablar de esto.
“(…) El nombre es bonito pero no se lo puse yo, se lo puso su mamá. Con eso de que les dio a los pobres por a los hijos nombres de ricos, extravagantes, extranjeros.Tayson Alexander, por ejemplo, o Fáber o Eder o Wílfer o Rommel o Yeison o qué se yo. No sé de dónde los sacan o cómo los inventan. Es lo único que les pueden dar para arrancar en esta mísera vida a sus niños, en vano, necio nombre extranjero o inventado, rídículo, de relumbrón.”
Claro, ese libro habla de Colombia y, en específico, de Medellín. Tristemente, no podemos decir que hemos salidos airosos de tal tipo de decadencias. Dentro de nuestro pujante y trabajador senado, tenemos también al menos un nombre que, cuando vi a la persona, casi caigo víctima de un aneurisma triple.
Elvis Aarón Manzanilla Pérez.
Con Elvis Presley (quien se llamaba Elvis Aaron Presley) como la inspiración, creo que les salió un poco diferente a lo esperado [además, ¿de dónde carajos sacamos para convertir a Pérez en Presley?].
Junto a mi sobrinita de nombre con aire francés… (su nombre como tal, no existe en francés, ya que le quitaron una letra, convirtiéndolo en un apellido alemán) su segundo nombre que proviene del inglés… rematado con dos apellidos españoles, he tenido amigos como John Pérez, y en mi escuela Michael Rodríguez era bastante conocido por su nombre en sí. Aquí en donde trabajo, está un chofer -no tengo chofer, por cierto- llamado Bogar (basado en Humphrey BogarT ?)
Así que comencé a filosofar. ¿Cuál es la verdadera ideología detrás de esta Frankensteinización nominal? ¡¿Cuál?!
Afortunadamente, tengo un apellido que proviene de Santander, España. Cuevas, de la Cueva, Cueva y apellidos similares provienen de tal zona, por lo que tengo la ventaja de poder ponerme en aquellos zapatos y explorar las vicisitudes de los nombres que no se deben combinar. He llegado a varias conclusiones, que presento a continuación.
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Teoría I
La Magia Económica
Si le pongo Brian Cuevas (no ponerle Brayan, esto arruina el poder mágico del nombre) a mi hijo, esto tendrá una cadena de reacciones favorables. Como los estadounidenses ganan más dinero que yo, seguramente el nombre de Brian irá llamando a los dólares para que lleguen a casa, el nombre y su poderosa fuerza astral sacarán al chamaco de la pobreza.
Teoría II
La Cábala de la Distinción
Dentro de las personas reconocidas por sus modales, siempre vienen a nuestras mentes los nobles franceses e ingleses. Es necesario nombrar al hijo, en cuanto sea posible, como alguno de éstos. Así que mi hijo Henry Cuevas nacería con tal aire distinguido, con aquella arrolladora majestuosidad de las fábulas que ya no tendría que, en mi pinche vida, enseñarle siquiera cómo sujetar una cuchara para postres. Ah no, sus deditos, manos y cuerpo entero, por el poder de Henry, sabrían como llevar a cabo una tarde con la reina Elizabeth II de Inglaterra sin que yo invirtiera un solo minuto en enseñarle reglas de etiqueta. Bendito seas, Henry.
Teoría III
Mística Genética
Si nombro a mi hija Ivonette Elfriede Cuevas desde antes que nazca (muy importante, si no, no funciona), seguramente las fuerzas místicas de aquellos nombres alemanes harán que su genética cambie drásticamente. Ivonette es un nombre alemán, que, aunado a otro nombre alemán como Elfriede que significa “fuerza élfica”, seguramente nacerá una niña blanca como nieve recíen caída, de ojos azules, delgada como una espiga de trigo y con el cabello del color de los campos de centeno, lista para hacer audición para ser la próxima Gretel, Helga o Heidi en cuanto comience la producción de tales películas -que con la cantidad de refritos que estamos viendo, no tardarán en ser lanzadas.
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…o tal vez no sucederá ni una sola cosa de esas, y sólo tendrán un nombre que los seguirá hasta el fin del mundo como si fuera una maldición de gitanos.
Regresando a La Virgen de los Sicarios, Fernando Vallejo habla de los jóvenes con apellido español pero nombres como Wílmar, y aquí en México seguramente habrá muchos William Menéndez, pero hay una cosa aún más cierta que esto. Toda América Latina se postra ante el poder de los Ecuatorianos y sus nombres, en específico, de la provincia de Manabí.
Cuando tu dignidad se ve afectada por la población en la que vives, que puede llamarse desde “Cagafuego”, pasando por nombres como Dos Culos, Moja Huevo, Estero Maricón, El Pueblo Arrecho* o, incluso llegando a El Placer del Culo, ya hay algo grave.
Aunque un atentado contra la vida propia es cuando ya tu nombre oficial puede ser Guasintong o tal vez Aquiles Machuca, Semen, Funcionario Severo o Perfecta Circuncisión. Si dios existe, creo que tendrá mucho trabajo para proteger a unos cuantos niños de golpizas diarias en su escuela.
Y aún cuando aquí en México no tengamos -por el momento, sólo esperen unos años más…- niñas que se llamen Cabalgada Deportiva Santana y entre sus amigos se encuentren Alí Babá Cárdenas y Vick Vapo-rub Gíler, creo que no estamos en una situación como para reírnos. Que Walter Mercado nos proteja con tooodo, tooodo, todo… lo que tiene.
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*Arrecho = palabra sudamericana similar a nuestro “encabronado” (enojado).