乱
La rebelión, pues. (En chino es más como confusión o desorden).
Verán. Para los que no han sabido cómo ha estado el asunto, todo empezó cuando mi computadora murió. De ahí se desencadenó todo el desorden. Porque también fue cuando me quedé sin celulares y sin llaves, no dormí mucho y francamente me andaba cargando la chingada. Pero hay veces en las que notas que no eres el único que trae su racha.
¿Cuando la suerte te sonríe, qué haces? No me refiero a sonreír de manera amable, me refiero más a una sonrisa sardónica de “ahahaha, te voy a chingar…”.
Les pongo de ejemplo lo que me sucedió ayer:
Venía un tanto molesto porque durante TODO el vuelo, una señora que había tenido un hijo inesperado (tenía cuarenta y algo, se veía bastante desgastada pero el chamaco tenía 4 años) o un nieto, qué se yo, durante todo el vuelo, venía gritando el niño. A los 4 años yo sabía una buena cantidad de palabras, pero aquí les presento el impresionante léxico de aquella calamidad:
1 Ay.
2 Aaaaaaay!
3 Ayyyyyyy!
4 Aaaaaayyyyyyy!
5 AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYY
6 AAAAAY
7 AYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
8 Ay, ay, AAAAAAY
9 Mamá
10 Eh– AYYYYYY
Pues su léxico de 10 conceptos fue repetido sin cesar durante todo el vuelo de más de una hora, mientras brincaba al rededor. Le pedí amablemente a la señora que controlara a su hijo (para qué ofenderla diciendo “nieto”? Con una amabilidad hipócrita y diciéndole indirectamente que se veía joven a pesar de no ser cierto, tal vez funcionaría). Funcionó 5 minutos.
Así que ya en tierra, pasé a la banda número 6. Salió una maleta roja. Una negra. Una verde horrible… toda la procesión normal. Y pasó algo muy curioso. Mi arrocera nueva, que aún no había sacado del empaque, no estaba ahí. Peculiar. Fui a reclamarle al primer tipo con camisa del aeropuerto y me indicaron un escritorio. Llegando ahí, estaba la señora cuarentona reclamando que su maleta no estaba.
Yo sé que normalmente esto no debería de suceder, pero supuse que era por karma suyo al tener un goblin tan mal portado sin correa. Su maleta se había quedado en Guadalajara. Se fue, mentando madres. Entregué mi talón con mi número de equipaje. Después de unas llamadas, con una mirada perpleja, me dice:
“…euh… No sabemos dónde está su maleta.”
“¿No está como la de la señora, en Guadalajara?”
“No, está en alguno de los destinos de Aerocalifornia.”
Aaah, bueno, en uno de los destinos. Al cabo puede estar en cualquier parte de México, desde La Paz hasta Mérida. Ahora, yo había tenido el propósito de jamás subirme a Aerocalifornia después de casi perder la vida en uno de sus vuelos. Por urgencia, necesidad y pendejez, acepté otro vuelo en la misma aerolínea mierdera. Pues, bien merecido me lo tenía, estos hijoputas no saben hacer su trabajo, así que me lo busqué al hacer negocio con ellos.
Con dolor de estómago por el coraje, me subí al metro. En la línea café (9), entre Patriotismo y Tacubaya, antes de llegar a mi destino, las luces se van, el tren se jalonea y quedamos en completa obscuridad. Chingados.
Después de que el metro andara otra vez, ya no venía de buen humor en absoluto, volteé al cielo como diciendo “¿Por qué?” y en ese momento no ví el charco de grasa afuera del puesto de tacos, y obviamente resbalé y caí.
Azoté la puerta de mi departamento cuando llegué, lancé todo lo que traía encima y me senté hasta que quedé más calmado. Tengo que aprender a manejar estas ‘bendiciones’ de mala suerte. Tal vez es cuestión de saber redirigirla a los demás, o de ignorarla hasta que desaparezca permanentemente. En fin, mañana estará reparado mi arete que venía incompleto –el que pedí de Corea. Tendré que rebelarme a esta chinga, no es posible tener tanta mala suerte sin al menos la lucha. Beshaba, tu chosen aprenderá a usar tus regalos.
La cosa es, ¿qué hacen ustedes cuando la suerte les sonríe de esa manera?
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BONUS
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Todos sabemos que el chino es un lenguaje maligno al pronunciarse. Mientras estaba leyendo la letra para la canción “Ju Hua Tai” (菊花台), encontré una palabra interesante: 缕 Significa algo como “explicar” o “hilo”.
Pero lo verdaderamente interesante es cómo se expresa, según la guía de pronunciación llamanda ‘pinyin’. Esta mamarrachada se dice:
lǚ
¡¿Qué?! ¡¿Cómo carajos explican un sonido de ǚ?! Digo, hablamos de una, repito:
ǚ!!
“Eeeeuh”?! “Yuuuh”?! “uuUUu”? “iü”? “ïü”? “ïu”?
Aaaaagh! No entiendo!
Si me dicen “ü” me lo puedo imaginar, una “i” que pronuncias cuando la boca la tienes en forma de “u”. La û sí, podría ser un acento que sube y luego baja, pero ya la ǔ me parece un tanto insultante, ¿un pujido dicho como u?
Ahora, la mezcla de las dos, (ü+ǔ =ǚ) una ǚ ya es algo que cae en la clasificación “chingatumadre“, desde mi punto de vista. Si alguien puede explicar con palabras reales cómo carajos pronuncio eso, por favor ayude. Si no, rían conmigo.


